Estudio-¿Existe la pobreza oculta en Ecuador?
En Ecuador, la pobreza se mide comparando el ingreso del hogar contra una línea monetaria de subsistencia. Esa medición responde una pregunta específica: cuánto gana un hogar en relación con un umbral mínimo. Pero no responde otra, igual de relevante: si ese hogar puede sostener lo que gasta con lo que efectivamente gana.
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Fragilidad Financiera Oculta · Ecuador
20,3% de los hogares ecuatorianos de clase media y alta presenta déficit financiero corriente
un estimado de 675.993 hogares
En Ecuador, la pobreza se mide comparando el ingreso del hogar contra una línea monetaria de subsistencia. Esa medición responde una pregunta específica: cuánto gana un hogar en relación con un umbral mínimo. Pero no responde otra, igual de relevante: si ese hogar puede sostener lo que gasta con lo que efectivamente gana.
Un hogar puede ubicarse muy por encima de la línea de pobreza incluso clasificarse como clase media o clase alta y al mismo tiempo gastar de forma sistemática más de lo que ingresa, financiando la diferencia con deuda, desahorro, transferencias familiares o venta de activos. Este documento pregunta específicamente: ¿existen hogares ecuatorianos que, sin ser pobres ni vulnerables por ingreso, presentan un déficit financiero corriente sistemático, y en qué medida se relaciona con la tenencia de vivienda?
Con microdatos de la ENIGHUR 2024-2025 (INEC), calculé el balance financiero de cada hogar: ingreso corriente menos gasto corriente. Luego crucé ese balance con la clasificación socioeconómica oficial por ingreso (pobre, vulnerable, clase media, clase alta), usando la tipología de Stampini et al. (2015, BID).
| Grupo | % con déficit | n | CV | Calidad |
|---|---|---|---|---|
| Pobre | 58,5% | 2.060 | 0,028 | Fiable |
| Vulnerable | 39,7% | 12.355 | 0,017 | Fiable |
| Clase media | 21,1% | 19.462 | 0,023 | Fiable |
| Clase alta | 10,7% | 1.520 | 0,147 | Fiable |
Tabla 1. Incidencia de déficit financiero por clase socioeconómica. Una estimación se considera fiable cuando n ≥ 60 y CV ≤ 15%. Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Elaboración propia.
El déficit financiero baja conforme sube la clase socioeconómica, lo que valida internamente el método. Pero el hallazgo central no es esa caída, es que el déficit nunca desaparece del todo. Incluso en la clase alta, 10,7% de los hogares gasta más de lo que gana, pese a ubicarse muy por encima del umbral de vulnerabilidad.
Estimación poblacional: 675.993 hogares
Tabla 2. Déficit financiero dentro del grupo clase media + clase alta combinadas. Fuente: ENIGHUR 2024-2025, INEC. Elaboración propia.
Aproximadamente 1 de cada 5 hogares ecuatorianos clasificados como clase media o alta por ingreso, es decir, ya fuera de la pobreza y de la vulnerabilidad, presenta un balance financiero corriente negativo.
El gradiente es monótono, decil a decil, sin discontinuidades: de 53,4% de déficit en el decil más pobre (D1) a 11,7% en el decil más rico (D10), con n=3.326 y CV=0,088 para el conjunto de la serie.
El hallazgo más relevante es que incluso en el decil superior, 1 de cada 9 hogares del mayor ingreso del país gasta más de lo que gana.
La mayoría de los casos son déficits leves, no severos:
Aun así, ese 2% son hogares que ya están fuera de la pobreza y de la vulnerabilidad por ingreso, y gastan más de 30% por encima de lo que ganan.
Dentro del grupo de hogares de clase media/alta con déficit financiero (n=4.222), 55,7% son propietarios de su vivienda. La categoría 'por servicios' (0,7%) corresponde a un tamaño muestral reducido (~30 casos sin ponderar), por debajo del umbral de fiabilidad (n≥60), y debe leerse como referencial.
Más de la mitad de los hogares de clase media o alta con déficit financiero son propietarios de su vivienda. El dato importa porque desmonta una intuición común: tener patrimonio habitacional no impide, por sí solo, la insuficiencia del flujo de caja corriente.
Toda la literatura ecuatoriana sobre clase media mide algo prospectivo: la probabilidad de que un hogar retroceda hacia la pobreza ante un shock económico. Lo que mido aquí es distinto: la incapacidad observada, hoy, de sostener el gasto con el ingreso disponible sin importar qué tan lejos esté el hogar de la línea de pobreza.
Son dos dimensiones que pueden coexistir sin ser lo mismo: 10,7% de los hogares de clase alta y 11,7% del decil de mayor ingreso presentan déficit, grupos que ningún indicador de riesgo de pobreza identificaría como problemáticos.
El concepto de pobreza oculta ya existe en la literatura colombiana, pero incorpora percepción subjetiva y privación multidimensional, no solo cifras contables. Ecuador tampoco tiene un sistema de estratificación residencial equivalente al bogotano, así que el fenómeno no puede replicarse de forma idéntica.
Por eso este estudio usa un término distinto: fragilidad financiera oculta: una versión más estricta y exclusivamente contable, calculada hogar por hogar con datos objetivos de ingreso y gasto, sin depender de percepción o estatus residencial.
| Decisión | Qué se hizo | Por qué | Fuente del criterio |
|---|---|---|---|
| Clasificación socioeconómica | Se usó la tipología de 4 grupos (pobre, vulnerable, clase media, clase alta) según múltiplos de la línea de pobreza | Es el estándar regional para medir clase media, permite comparabilidad internacional | Stampini et al. (2015), BID |
| Balance financiero | Ingreso corriente total menos gasto corriente total, por hogar | Captura la capacidad real de sostener el gasto, no solo el nivel de ingreso | Elaboración propia sobre microdatos ENIGHUR |
| Grupo de interés (clase media/alta) | Se filtran del análisis los hogares pobres y vulnerables antes de medir déficit | Aislar exclusivamente a hogares que, por ingreso, ya deberían considerarse fuera de riesgo | Diseño propio del estudio |
| Tenencia de vivienda | Se contrastó contra el tabulado oficial de ENIGHUR antes de usarla | Confirmar coincidencia exacta con la fuente oficial (60,40% propia a nivel nacional) | Cuadro 1.1.4, Tabulados ENIGHUR 2024-2025 |
Este indicador mide un déficit observado en un único período, no necesariamente persistente en el tiempo —es una fotografía, no una película.
El ingreso corriente incluye componentes no monetarios (valor imputado de vivienda propia, autoconsumo, regalos) que no son liquidez disponible de inmediato. Lo que mido aquí es fragilidad contable; una medición de liquidez estricta, usando solo componentes monetarios, queda pendiente para un análisis futuro.
La variable de vivienda no mide hipotecas ni patrimonio neto, solo si el hogar es propietario o no. Y existe un riesgo de circularidad parcial, porque la clasificación socioeconómica y el balance financiero comparten al ingreso corriente como insumo, aunque ingreso y gasto son magnitudes independientes entre sí.
La clasificación socioeconómica basada solo en ingreso no captura completamente la seguridad económica real de los hogares ecuatorianos. Un hogar puede superar todos los umbrales oficiales de pobreza y vulnerabilidad, y aun así estar en una posición financiera frágil mes a mes.
Microdatos: ENIGHUR 2024-2025 (35.398 hogares, tras depuración). Balance financiero: ingreso corriente – gasto corriente. Clasificación socioeconómica: según Stampini et al. (2015, BID), aplicada sobre la línea de pobreza oficial de INEC. Todas las estimaciones respetan el diseño muestral complejo de la encuesta (factor de expansión, estrato, conglomerado).
